De tanto repetir lo mismo. De tanto callar lo que debe denunciarse. De tanto decir sólo lo que les conviene y cuando les conviene. De tanto pensar más en sus intereses particulares que en los intereses del pueblo y de sus comunidades, los políticos y los partidos políticos dominicanos dejaron de ser noticia. Y siendo así, les hace falta más que la simple sonrisa que exhiben los candidatos en los spots publicitarios (¡todos sonríen!) para llamar la atención, ganarse la confianza y la voluntad de voto de los ciudadanos y deshacerse de la antipatía antipartidista. Pero no es sólo cuándo hablan, sino lo poco relevante que resultan los temas sobre los qué hablan. Y es que, como expresa Jonathan Swift en su obra El Arte de la Mentira Política, pareciera que los políticos “tienen un calendario de mentiras para todo el año, donde indica las que mejor convienen a cada estación y mes del año”; olvidando también la misma recomendación de Swift de que “no se crean sus propias mentiras”. En el e...
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